El parto, parte I

Como les conté en alguna oportunidad, yo tuve que aprenderme en 9 meses lo que una mujer ¨normal¨ (aka preparada para ser madre) aprende a lo largo de la vida, porque siempre sostuve que nunca tendría hijos (hasta que conocí al que hoy es mi marido).

Resulta que los primeros 5 meses de embarazo seguía yendo con mi ginecólogo de siempre, pero yo traía mi chip  de lo ¨natural¨ y al empezar a preguntarle sobre algún curso psicoprofiláctico para prepararme para el parto, sus respuestas eran evasivas. Entonces, ya sabiendo que la tendencia es hacer cesáreas (y me dan pánico absoluto las agujas), decidí investigar.

Di con que lo mejor era asesorarme lo más posible con una fuente sin ¨intereses¨de por medio, y buscar un doctor que tuviera un historial de partos naturales y no cesáreas, ya que para la gran mayoría es lo más práctico hacer cesáreas sin una razón médica real (es que la cesárea es programable, los doctores no tienen que estar horas y horas indefinidamente en el trabajo de parto, la cobran más cara que el parto, y así un largo etc.). Pero, en mi investigación, resulta que el parto, cuando es posible, es mil veces mejor que una cesárea. El dato de la OMS sobre el índice de cirugías es altísimo, y advierte que ¨las mujeres embarazadas sanas están siendo sometidas a intervenciones médicas innecesarias a un ritmo alarmante.¨ Qué tal?

Por lo tanto, y sin renegar de las anestesias ni cesárea (que benditas sean cuando es estrictamente necesario), decidí hacer todo lo posible para que el nacimiento de mi hija Nina fuera lo más natural posible, porque, en principio, hace cientos de miles de años que sobrevivimos así, hemos avanzado así como civilización y nuestro cuerpo de mujer está programado genéticamente para crear un ser humano y hacer que llegue al mundo, mamá e hijos sanos y salvos sin intervenciones: estamos hechas para eso. Igual, repito, no descarto toda la ayuda profesional (de hecho me fue en extremo útil), pero con esa tranquilidad de que mi cuerpo y su sabiduría ancestral saben hacer el trabajo. Entonces hice un researchprofundo, recopilando información y hasta animándome a ver partos de verdad, tomando un curso psicoprofiláctico que me explicara mejor las cosas (gracias a las chicas de Psicoprofilaxis Montaña, www.psicoprofilaxis.org) ) y me ayudara a generar laa relajación necesaria para cederle a mi cuerpo el control. Bueno, a mi cuerpo y a un doctor de confianza, que yo sabía que me iba a realizar una intervención sólo si era estrictamente necesario, y a mis doulas, que me iban a apoyar en el parto y apuntalar en este proceso de conexión con toda la información genética para parir.

Entonces, con referencias de conocidas y Google research, llegué a un doctor de confianza, de trato humanizado, y a un curso psicoprofiláctico que me dio las herramientas necesarias para enfrentar ese momento como mejor pude. La verdad es que el conocimiento, como bien dicen, es poder. Repito, el conocimiento es poder. A qué se refiere? Entendercómo funciona mi cuerpo, por dónde iba a pasar, cómo me iba a sentir, cuáles eran las mejores opciones, me dio la capacidadde poder enfrentar este proceso con herramientas, manejar el dolor y finalmente tomar decisiones más sólidas, sin miedo. No es en balde que la mejor estrategia de los gobiernos es una población ignorante para hacer de ella lo que gusten. Por eso les recomiendo muchísimo, si están esperando bebé o con planes (y esto es muy importante: así deseentener cesárea), no dejen de tomar un curso psicoprofiláctico; les dará herramientas para enfrentar el proceso un millón de veces más preparados y tomar las decisiones plantados desde un lugar mucho más preparado.

Por hoy paro aquí, a 3 semanas de haber nacido mi segundo bebé (y haber repetido experiencia: con el mismo doctor y hospital (Dr. Luján en Bité Médica), las mismas doulas (de Psicoprofilaxis Montaña), y un parto que finalmente pudo ser en agua como el primero, esto deseo para todas las mujeres en situación de embarazo: que puedan dar a luz como mejor les parezca, con el trato más humanizado posible, que sean respetadas y que tengan todos los medios para tener una salud óptima tanto ellas como sus bebés.

Continuará ;)

P.D.: la foto es de Laura Alves <3

blog receta mama vegano trufas chocolate cocoa cacao comida postre deli

Dejar un comentario